Por aquí las cosas están más que tranquilas. En otros tiempos, no podría estar aquí escribiéndote; tedría mucho trabajo y muy poco tiempo para pensar en ti. Después del accidente, nos tomamos un día y medio de luto. Sabes que en estos casos, es la autoridad competente quien da la orden de continuar.
No te despediste. Tu salida fue abrupta. Eso nos conmovió a todos. Todos han estado muy tristes. Extrañamos tu estridente voz .
Aquel día, se podía ver claramente la preocupación en el rostro de él. Estaba preocupado por ti pero también por él mismo. Ella tenía la mirada muy triste. La expresión en su rostro dejaba notar su incredulidad.
No he dejado de pensar en esa tarde junto al stand de los almuerzos. ¿Recuerdas cuando me hiciste esa invitación? Creo que pude haber sido yo la que se encontraba sentada junto a ti el día del siniestro. Ese pensamiento no me ha permitido seguir soñando. Ya no puedo escapar por las noches y eso me deprime. Me hace sentir más sola.
¿Aún sigues volando?
Esta vez cuidate mucho. Nos vemos pronto.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
1 comentario:
Hay una sola de forma de nacer y varias de morir: Hay las muertes violentas como esta salida abrupta de la que hablas. Muchos no se despiden. Eso le da un carácter más trágico a la muerte. Ese desenlace supuestamente brutal. Pero en realidad sabemos que nacemos para morir. Años de preparación pero no aprendemos. Me acuerdo cuando llevé el curso para aprender a parir jajaja... al final me olvidé de todo! y da la impresión de que nadie quiere nacer ¡Qué dolor!
Ya recordarás tus sueños, tranquila, ahi están siempre.
Publicar un comentario